Mientras el pueblo lucha por mejores hospitales, escuelas dignas y calles en buen estado, el alcalde de Puerto Gaitán, Luis César Pérez, derrochó una verdadera fortuna en la fiesta de 15 años de su hija. El evento, digno de la realeza, contó con artistas de renombre como Golpe a Golpe, Banda Blindaje y Mono Zabaleta, además de un fastuoso banquete para 500 invitados en el lujoso restaurante La Topia de Villavicencio.
Pero aquí viene la pregunta del millón (o mejor, de los 300 millones): ¿de dónde sacó el dinero? Porque las cuentas simplemente no cuadran. Según su declaración de renta de 2022, Pérez reportó un patrimonio de 185 millones de pesos, menos de lo que costó solo la celebración. Además, la declaración de 2023, que debía publicarse este año, brilla por su ausencia. ¿Casualidad? Difícil de creer.
Hagamos un ejercicio de lógica básica: el sueldo del alcalde ronda los 14 millones de pesos mensuales. Si destinara cada peso ganado desde que asumió el cargo exclusivamente para la fiesta, sin gastar un solo peso en comida, transporte, vivienda o cualquier otra necesidad básica, aún así le faltarían muchos millones para cubrir la cuenta.
Y es que, recordemos, en su campaña electoral, Pérez reportó gastos por 446 millones de pesos, de los cuales solo 47 millones salieron de su propio bolsillo. En otras palabras, hace apenas un año y medio necesitaba ayuda económica para ganar la elección, pero ahora le sobra el dinero para una fiesta de lujo. ¿Milagro financiero o hay algo más detrás de esta historia?
El escándalo es tal que en Puerto Gaitán no se habla de otra cosa. La indignación crece, pues mientras las necesidades del municipio son evidentes, el alcalde celebra con despilfarro. Y como si fuera poco, desafía a la opinión pública con un mensaje en sus redes: “Así me critiquen, volvería a hacerte otra fiesta solo por verte feliz, al final del día, tengo la conciencia tranquila. TE AMO PRINCESA”.
La conciencia tranquila, sí… pero, ¿y la plata de dónde salió? No sería la primera vez que un político en Colombia demuestra tener una chequera más grande que su historial financiero. ¿Estamos ante un nuevo caso de derroche de recursos públicos? ¿O es que el alcalde encontró una mina de oro secreta en Puerto Gaitán?
La gente espera respuestas, pero, como siempre, en este país la justicia camina lento y el dinero vuela rápido. Mientras tanto, los ciudadanos seguirán esperando mejoras en su municipio, porque claramente para eso sí no hay plata.






