En medio del tradicional joropodromo realizado sobre la avenida 40 de Villavicencio, los más de 3000 bailadores de joropo se enfrentaron a las fuertes condiciones climáticas con una sola misión: “que nada ni nadie detenga el joropo”.
Con sus cotizas llenas de agua, los peinados empapados, con el agua hasta los tobillos pero con las ganas de bailar intactas. Ese fue el espectáculo que presenciaron cientos de asistentes en el público del recorrido del joropodromo para el presente año 2022, este año la ruta comenzó frente al centro comercial Unicentro de Villavicencio y terminó en el barrio la Esperanza.
“El torrencial aguacero no nos detuvo, ni nunca lo hará el agua o el sol”, indicó una de las parejas llaneras a Red Villavo, en el cubrimiento de este evento.





