Villavicencio, 1 de noviembre de 2024 – La indignación se apoderó de Villavicencio. La última sesión del Concejo Municipal fue un espectáculo de desinterés y abandono. Mientras Jaime Rodríguez, director de la empresa de alumbrado público, hacía su presentación, las luces del auditorio comenzaron a apagarse una por una, dejando a todos en penumbras. Lo más increíble: varios concejales simplemente no estaban.
El concejal Gustavo Basto, uno de los pocos que se presentó, fue testigo de esta vergonzosa escena. Pero otros concejales no dieron la cara, dejando al pueblo villavicense con una mezcla de rabia y desilusión. ¿Dónde están los líderes que deberían defender los intereses de su gente?
“Es una falta de respeto”, expresó un ciudadano presente. La gente de Villavicencio, cansada de excusas y ausencias, ya no sabe si confiar en sus representantes. Las esperanzas de una ciudad próspera y bien representada parecen apagarse junto con las luces del Concejo. ¿Seguirán estos concejales jugando a las sombras mientras los ciudadanos claman por líderes comprometidos?






