En plena Avenida 40 de Villavicencio, frente a Unicentro —uno de los puntos más transitados de la ciudad— apareció una valla que ha dejado a más de uno con la boca abierta. En letras grandes y provocadoras se lee:
El símbolo del dólar en el nombre del municipio no es casualidad… ni inocente.
La pregunta retumba no solo entre los habitantes de Restrepo, sino también en los pasillos de la administración municipal, donde ya se habla de supuestos negocios oscuros en la Oficina de Planeación, dirigida por Manuel Enrique Guerrero Albarracín, bajo la mirada del alcalde Danni Ferney Linares Ospina.
Según versiones de ciudadanos, veedores y hasta exfuncionarios, las licencias urbanísticas en Restrepo no se tramitan… se “negocian”. Denuncian que los permisos se estarían entregando a cambio de pagos irregulares, sin cumplir los requisitos técnicos ni ambientales que exige la ley.
Pero la historia va más allá: varios denunciantes aseguran que los usuarios son enviados desde la misma Alcaldía a una oficina privada al lado del despacho municipal, donde les realizan las liquidaciones y trámites. Lo grave: esa oficina, según versiones locales, sería propiedad del propio secretario de Planeación.
En medio de todo, el crecimiento del patrimonio del funcionario ha llamado la atención de quienes aseguran que “Planeación no solo aprueba, sino que también cobra”.
Mientras tanto, el silencio del alcalde Danni Ferney Linares y del secretario Guerrero es absoluto. Ninguno ha salido a aclarar, desmentir o dar la cara.
Y la gente se pregunta: ¿Dónde están los entes de control? ¿Por qué nadie investiga? ¿Por qué se guarda silencio ante una denuncia que literalmente cuelga frente a miles de ojos todos los días?
La valla no solo encendió el debate… prendió una alarma sobre lo que podría ser uno de los mayores escándalos administrativos en el municipio de Restrepo.
La pregunta sigue colgada en la Avenida 40… pero la respuesta parece esconderse detrás del poder local.





